15.2.09

Tucuclínk! (me cayó la ficha)

¿Sabés que? Me dí cuenta. Me cayó la ficha. ¿Sabés qué? Ya lo tengo todo más que clarísimo.

Tal vez fue el día. Tal vez fue la noticia con la que comencé el día. Tal vez fue porque terminé de leer el libro. Lo importante es que me dí cuenta -solito, como se debe- de que mi falta de inspiración no era más que un mal enfoque. Toda esa información que me volaba hacía unos días en la cabeza sin poderla atrapar, bajó por fin toda de golpe.

Aunque suene poco convencional, no acostumbro llevar un anotador y una birome conmigo a ninguna parte, por lo tanto los borradores de mi teléfono celular son mi única herramienta de apunte. Varios mensajes, varias páginas, y un proyecto muy ambicioso para mi escasa experiencia: escribir una novela.

Las ideas están. Los personajes ya van adquiriendo un aspécto y una personalidad definida, y la cabeza me labura a mil por hora. Tal vez ponga un adelanto a modo de prueba en el blog más adelante, quién sabe. Lo que sí se es que haber podido encontrar un título a mi malestar mental me relajó mucho y me permitió concentrarme nuevamente en un objetivo cada vez más concreto.

La ambición me posiciona en una vía. Las ganas de hacer de esto mi vida me ayudan a caminar, y hasta a correr en algunos tramos. Y la vida me pone obstáculos que me ayudan a mantenerme en pie.

1 comentarios:

V dijo...

Yo tengo ganas de escribir una ficción política ambientada en la Patagonia... Pero siento que me faltan muchos años para poder hacerla... Igual, viene dando vueltas en mi cabeza desde hace muchos años